Relatos Nuevos 2 min de lectura Cero Rastreadores • Sin Publicidad • 100% Independiente 👁️ 202 lecturas • ⚡ 7 • 💬 32

Miércoles azul

Miguel A.L.M.
Por Miguel A.L.M. 8 de septiembre, 2026

Las horas del miércoles se deshacían como nieve tibia sobre la lengua: sin dolor, sin rastro.

En el Domo Central era la única tregua permitida: veinticuatro horas en que los conductos destilaban aroma a madreselva y a los supervivientes se les concedía revivir a sus muertos.

Tomás estaba arrodillado sobre el suelo blanco, estrechando a la pequeña Irene contra el pecho. Lloraba con un temblor que le subía por los dedos y devoraba cada segundo antes de que la medianoche borrara su memoria.

—Papá, no te vayas —suplicaba la niña con voz tan dulce que parecía de carne viva.

—Nunca más, mi vida —mintió él, mientras el cronómetro del muro llegaba a cero.

A las 23:59, la campana aulló. Las rejillas se abrieron para la purga que él temía. Tomás cerró los ojos y la abrazó con fuerza.

Sin embargo, el cuerpo entre sus brazos no titiló. Titiló él.

Al caer el filtro del simulador, aquellas manos ya no eran diminutas: eran las de una mujer adulta que lo miraba como se mira a quien se está perdiendo.

Irene ya tenía la palma sobre la consola; se secó las únicas lágrimas verdaderas de la semana:

—El registro emocional fue perfecto, papá —susurró sin mirarlo—. Gracias por seguir creyendo que la muerta soy yo.

De su garganta solo brotó un chasquido de estática. Sus dedos de luz azulada se desvanecían en el aire.

Y su hija, la superviviente, lo apagó hasta el siguiente miércoles, a solas con el aroma a madreselva.


Microrreto de Escritura El Tintero de Oro

Los días de la semana

Convocatoria de Septiembre 2026 • Propuesto por Merche
📏 250 palabras (tope: 250)

«Micro escrito para el reto mensual de El Tintero de Oro, explorando el límite exacto de las 250 palabras.»

⚡

¿Ha resonado este texto contigo?

Deja tu chispa anónima en el taller si esta lectura te ha aportado valor.

Miguel A.L.M. en su taller digital
Relatos & Letras
AUTOR Y CREADOR

Miguel A.L.M.

Amante de los libros, los relatos, el código y el café de madrugada. Comparto historias y experiencias con tecnología desde mi rincón personal. Conoce más en Sobre mí.

«Escribe con las tripas, edita con el cerebro.»

32 Reflexiones compartidas

Publicación Inmediata • Sin Registros • De Tú a Tú
  1. Hola, Miguel, tu estilo sigue inconfundible, jeje. Misterio, sorpresas…, lo que sí me sorprende es que hayas sido capaz de amoldarte a las 250 palabras. Estoy segura de que has tenido que recortar mucho desde el borrador inicial, pero mucho mucho, jajajajaja. Bromas aparte, te ha quedado un relato genial, muy del futuro.
    Mil gracias por participar en el reto del Tintero.
    Un abrazo. 🙂

    1. Jajaja. Pues sí, Merche, me he pasado un día entero bailando entre las 400 palabras iniciales y las 250 finales. Y medio día se me fue en detalles como decidir si cambiaba «subiendo por los dedos» por «que le subía por los dedos» (¡esto me llevó un par de horas 🤣!). Es un suplicio, pero cuando llegas al final y te sientes más o menos a gusto con lo que queda, merece la pena el esfuerzo 😊.

      Mil gracias por pasar y enhorabuena por la presentación de este reto en El Tintero.

      ¡Un abrazo! 🫂

  2. «¡Hola, Miguel! 😊 Qué gusto volver a leer tus relatos tan especiales, y este además con ese toque etéreo tan bonito y emotivo. ✨ Lo he leído varias veces y todavía no tengo claro si la hija le da las gracias al final porque así, esa hora de cada miércoles, vuelve a ser una niña y a disfrutar de su padre… o porque de ese modo le evita enfrentarse al hecho de estar muerto y, quizá, sentirse culpable por haber «abandonado» a su hija siendo tan pequeña. 🤔 O igual le he dado demasiadas vueltas, jaja. En fin, un placer inmenso volver a leerte. Un abrazo casi de buenas noches 🤗🌙»

    1. ¡Hola, Beatriz! 😊

      ¡Jajaja, para nada le has dado demasiadas vueltas! Has ido a buscar exactamente la tensión que existe bajo el texto.

      Es normal que te hagas preguntas porque en esa ambigüedad está el núcleo de este micro: no saber si lo que hace Irene es un gesto de amor inmenso para proteger a su padre de la verdad, o la necesidad egoísta y desgarradora de no soltarlo aunque sea condenándolo a revivir esa despedida cada miércoles. Y si rebuscas más… ¿se cosecha ese dolor?¿para qué? Son algunas de las preguntas que quería que quedaran flotando, ya que aunque yo tengo mi preferida, quería que cada uno lo interpretara a su manera: hay varias formas de hacerlo.

      ¡Muchísimas gracias por tu lectura tan atenta y un abrazo enorme (ahora ya de buenos días)! 🤗✨

  3. Qué preciosidad de relato, Miguel. La belleza de la primera frase con esas horas deshaciéndose como nieve tibia marca ya el tono de todo el texto. Un micro futurista pero muy emocional que deja una sensación de melancolía tremenda, de añoranza por algo que ya no existe y a lo que la protagonista se aferra y revive cada miércoles a través del simulador. Maravilloso.

    1. ¡Hola, Marta!

      Muchas gracias por tus palabras.

      Me alegra que te haya gustado el micro y que te fijaras en ese arranque de la nieve tibia; quería buscar una imagen que transmitiera esa sensación de pérdida desde el principio. Al final, el simulador y la parte futurista son solo el decorado para hablar de lo difícil que es soltar el pasado.

      Muchísimas gracias de nuevo por pasarte a leer y dejar tus impresiones.💛

      ¡Un fuerte abrazo! 🫂

  4. El simulador, ese elemento fetiche que permite una mentira piadosa, que puede que, (al menos, lo parece) deba resarcir un profundo dolor emocional, aunque no se sepa muy bien si la víctima es la hija (por la pérdida de su padre y las falsas apariencias) o su padre mismo, que imagino que es un olograma o algo parecido, no sé si con conciencia de su fallecimiento. El relato está muy bien elaborado, juegas con criterios existencialistas de carácter futurista y ultratecnológico. Y, sin embargo, nada puede suplir la ausencia ni a la propia realidad. Aun cuando el recuerdo de los muertos se enaltezca temporalmente de manera episódica. Al menos, los sentimientos no se modifican, luego viene la nada de nuevo. Lo que queda, imagino, es un gran vacío existencial y trazar una historia con eso no es nada fácil. Te felicito. Me gustó mucho la historia, original y bien narrada.
    Un placer leerte.
    Abrazos

    1. ¡Hola, Marisa!

      Muchísimas gracias por una lectura tan honda y por pensar en el dilema con tanta profundidad.

      Visto desde ese punto de vista el simulador y la tecnología son un elemento casi fetichista, un bálsamo efímero para postergar el duelo, pero cuando se apaga la pantalla el vacío existencial sigue exactamente en el mismo sitio. Ningún holograma ni algoritmo puede suplir la verdad de una ausencia ni maquillar la realidad del dolor.

      Me alegra que te haya gustado cómo está trazada la historia y que te haya dejado ese poso de reflexión.

      ¡Un fuerte abrazo!

  5. A mí me ha resonado con más fuerza que es una necesidad egoísta, generada por una incapacidad de asumir la pérdida. De hecho, algunos se aferran más a sus seres queridos cuando son fantasmas que cuando estaban vivos.

    1. ¡Buenas, compañero! ☕

      Visto así, tiene toda la miga lo que dices. Hay veces que el recuerdo pesa más y exige menos que la persona real, y no deja de ser una forma muy triste de egoísmo.

      Gracias por asomarte! 🙏

      ¡Un fuerte abrazo!

  6. Hola, Miguel. Me ha gustado mucho la atmósfera que creas, muy etérea y melancólica, que sostiene el relato desde el principio, combinando el ambiente futurista con la parte emocional de la pérdida.
    El giro final le da la vuelta a todo y deja una sensación de perplejidad, bien conseguida, muy en la línea de El sexto sentido. Un saludo.

    1. ¡Hola, Eitán!

      Muchas gracias por pasarte a leer y por tus amables palabras sobre el relato. Me alegra que la lectura te haya entretenido y que ese giro final te haya gustado.

      Un placer tenerte por aquí.

      ¡Un saludo cordial!

  7. Hola, Miguel. Un gusto leer este microrrelato futurista, donde la realidad no es lo que parece. Me parece genial esa vuelta de tuerca que le das a la historia, donde el muerto es el padre y la hija es quien mantiene vivo ese recuerdo. Cuando dice: «Gracias por seguir creyendo que la muerta soy yo» introduces una incógnita interesante, ¿en algún momento la simulación podría darse cuenta de lo que pasa realmente? Un relato buenísimo y muy bien contado.

    1. ¡Ana!

      Qué alegría tenerte por aquí ☕. Me parece interesantísima esa pregunta que dejas sobre la simulación; al final cada lector completa el relato a su manera y abre puertas importantes. Bajo mi punto de vista, tal como lo creé la respuesta es que sí, que no es solo una simulación, sino algo más profundo y enrevesado; pero claro, yo es que soy muy enrevesado jajaja

      Muchísimas gracias por dedicarle tu tiempo a la lectura y por dejar tu mirada.✨

      Un abrazo enorme, Ana.🫂

  8. Hola Miguel, un relato que va en dos direcciones y que hasta el final no se sabe cuál es la verdad. Me ha gustado mucho. Creo que es la primera vez que me paso por aquí. Enhorabuena por tu relato.Un saludo.

  9. Hola Tarkion, vaya alegría que me has dado, que reaparecieras, salieras así nomás sin avisar que por aquí andarías, de la misma forma que te desapareciste, un poco como este micro cuento de un mañana que cada día está más cercano, estupendamente bien narrado, conciso, sin que le sobre ni le falte una palabra y de un realismo futurista que te deja con la boca abierta. Muy buena narrativa para esa aparición que esperemos siga para goce de todos. Abrazos muy grande y bienvenido

  10. Hola, tocayo.
    Un relato que nos propone viarias lecturas, desde las más futuristas hasta la de asumir las ausencias, pero en el que es indiscutible tu estilo: frases cortas que dan agilidad y rapidez al desarrollo de la historia, un ambiente asfixiante y un giro final. Todo muy tuyo.
    Un fuerte abrazo 🙂

  11. ¡Me encantó el micro! Un final completamente inesperado.
    Con una temática muy actual, donde las personas hablan con IA imitando a fallecidos o personajes ficticios. No parece muy lejano que pase de un simple chat a un holograma.
    Un saludo.

  12. Hola Miguel! Aquí con mi cafecito en esta tarde de lluvia, madrugada en tus lares. ¡Dos minutos de lectura dice allí! No me pidas eso nunca en tu vida, por favor. Querido escritor favorito, tus líneas son para detenerse en ellas y paladearlas, sumergirse así como en el mar o en una nube con los ojos cerrados y dejar que todo esto te atrape. Me ha encantado tu relato, sí que eres único para expresarte y encima has tocado ese tema misterioso que siempre me gusta y me eleva. Gracias siempre querido Miguel, te dejo un abrazo de esos que pa qué.

  13. Hola, Miguel, me alegra saber que sigues con vida y con las neuronas bien afinadas, ja, ja.
    El micro tiene muchas aristas, y a pesar del contenido ultramoderno, nos deja ver que los sentimientos y emociones del ser humano, prevalecen por encima de todo pronostico futurista de desapego.
    Creo que Irene, la hija superviviente por lo que entendí, fue abandonada por su padre siendo niña, ese «mintió él» lo deja claro, y esa imagen que recrea cada miércoles es su ultimo recuerdo de él, una mentira que dolió y persiste en su memoria a pesar del efecto del aroma de madreselva.
    —El registro emocional fue perfecto, papá —susurró sin mirarlo—. Gracias por seguir creyendo que la muerta soy yo.
    Me parece que Irene solo vive para ese recuerdo, y mantiene a su padre vivo en su memoria y en el simulador como una manera de castigo, pero en realidad quien se castiga cada miércoles es ella que no acaba de perdonar y liberar su dolor.
    Feliz regreso al ruedo cibernético Miguel, un abrazo.

  14. Hola, Miguel. Un micro muy futurista, aunque quizá no tanto. Hace un tiempo vi un vídeo donde una mujer oriental pasaba un rato virtual con su querido ser fallecido. A mí me pareció dañino, pero entiendo que el proceso del Duelo es algo tan personal que quien debe decidir cómo lo pasa es la propia persona. Yendo a la trama del micro me gustó esa vuelta de tuerca final, donde ella encuentra consuelo no solo viendo a su padre vivo en su virtualidad, sino comprobando que su padre de verdad se siente vivo. Es algo muy sutil, pero consigue salir del camino trillado de estas historias. Saludos

  15. Hemos de suponer que el padre aun tiene conciencia , sunque no tenga memoria. Eso son buenas noticias, ¿no?
    Claro que si el simulador es solo simulador para los vivos, a Irene le toca ya visitar al loquero, ya que Irenita no lo hizo.
    Perturbador , casi mas el continente que el contenido. Dan ganas de no llegar al futuro. Porque esto es el futuro, ¿no?
    Abrazooo
    Abrazooo

  16. 250 palabras pueden dar para mucho bien utilizadas y tú nos dejaste una historia para pensar y bailando entre la ciencia ficción , lo distópico y lo mágico ¡bien por ti!
    Un abrazo.

  17. Hola Miguel. Excelente relato, que abre y cierra con ese evocador olor a madreselva que acentúa el punto de ternura. Nos «engañas» haciendonos creer que la muerta es Irene, cuando al final en un excelente giro se revela que es Tomás quien ha abandonado ese mundo distópico. Los miércoles son el día esperado que ilusiona a Irene, en el que se reencuentra con su padre. Como algunos compañeros han comentados, nos preguntamos si Tomás es solo una vivencia digital o hay consciencia tras ese revivir semanal, si Tomás sufre cada semana la muerte de su hija creyéndose vivo o es solo Irene quien revive el recuerdo de su padre. Un abrazo.

  18. Hola, Miguel!
    Qué buen giro, a lo Philip K. Dick y de ese modo le das la vuelta a todo. Me ha engañaste ya con la imagen, aunque yo estaba esperando el giro pertinente.
    Muy buena historia, con ese deje futurista, no sé si real o con un poco de ayuda se una IA idealizada, pero con un final muy bonito y emotivo.
    Un abrazo!

  19. Qué maravilla de relato, Miguel. Cuánta ternura se deja entrever en cada imagen. Ese padre, esa niña que ya no lo es, ese miedo a volverla a perder cuando es ella quien en su día le perdió a él.
    No sabes cuánto he echado de menos tus historias.
    Un abrazo enorme.

¿Hablamos? Deja tu reflexión

Escribe con total libertad: tu comentario aparecerá directamente al publicar. Cero rastreadores ni publicidad.